Hacia el fin de las cookies de tercera parte

El papel que tienen las cookies dentro de los sistemas de medición que utilizamos en internet es fundamental, debido principalmente a que son la base sobre la que se sustentan dichos sistemas para poder proporcionar una serie de métricas e informes básicos.

Gracias a las cookies utilizadas por las herramientas de analítica digital se puede, entre otras cosas, reconocer a un mismo visitante o user agent en sus sucesivas visitas a lo largo del tiempo, definir la persistencia de las campañas de marketing, conocer el porcentaje de usuarios nuevos vs usuarios recurrentes, almacenar información asociada al usuario o su comportamiento dentro del sitio web, etc.

Aunque existe un “estándar” asociado al funcionamiento (almacenamiento y posterior lectura) de las cookies dentro de los sistemas de medición, no todos los sistemas utilizan el mismo tipo de cookies en su instalación por defecto. Algunos, como Google Analytics, utilizan siempre cookies de primera parte (la cookie es generada por el propio dominio al que se está accediendo); y otros, como Adobe SiteCatalyst, se basan por defecto en cookies de tercera parte (la cookie es generada por un dominio diferente al que se accede) para gestionar la información.

En principio, ambos tipos de cookies operan de la misma forma y tienen el mismo funcionamiento, por lo que a efectos de medición cualquiera de los dos es completamente válido. Sin embargo, existe una corriente (ya transformada en ley en algunos países), que considera que las cookies de tercera parte son intrusivas y peligrosas para el usuario. Por ello, en algunos países han sido prohibidas completamente. En España, aún no se han pronunciado explícitamente al respecto y las cookies de tercera parte se pueden utilizar perfectamente.

Por otra parte, hace unos meses y mediante una de las actualizaciones del sistema operativo iOS (Apple), se realizó una modificación sobre el navegador que dicho sistema utiliza por defecto. Este cambio supuso que el navegador Safari rechace por omisión las cookies de tercera parte.

Siguiendo con el modelo iniciado por Apple, Mozilla ha incorporado una actualización similar en la versión 22 del navegador, motivo por el cual Firefox también dejará de almacenar cookies de tercera parte. Llegados a este punto, no es nada descabellado vaticinar que los otros dos navegadores principales (Internet Explorer y Chrome) acaben tomando la misma decisión.

Obviamente, estos cambios no sólo afectan a las cookies utilizadas en el mundo de la analítica web, pero centrando el foco únicamente en lo que se refiere a la medición, es posible que estas novedades afecten en mayor o menor medida a la calidad de los datos que se están recopilando y que sea el momento de actuar rápidamente.

Para contrarrestar esta corriente, algunas herramientas de analítica web como Adobe SiteCatalyst se han puesto manos a la obra y gracias a una nueva versión del código de seguimiento (H25), a partir de ahora cuando se rechacen las cookies de tercera parte se creará automáticamente una de primera (aunque también existe un “mecanismo” oficial para utilizar SiteCatalyst con cookies de primera directamente).

Es posible que otras herramientas no sigan la estela de Adobe y que se pierda información fundamental con la consiguiente distorsión de los datos.

¿Estás preparado para el cambio?

 

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